Cada sesión tiene su propia dinámica, una personalidad propia. En esto influye quien dirige y organiza la sesión, así como la modelo, el lugar, la iluminación y hasta el azar.
La sesión dura 2 horas. Por lo general se comienza con poses rápidas de 1 o 2 minutos (algunas veces hemos tenido poses de 30 segundos) luego con poses intermedias de 4, 6 u 8 minutos, incluso alguna pose de 10 min. para terminar la primera hora. ¿Para que tener poses tan cortas? Del lado del dibujante sirve para soltar la mano y agilizar el ojo. Para el /la modelo, le da la oportunidad de hacer poses complejas y difíciles de sostener, pero que son tolerables en tiempos cortos.
Posterior a eso tomamos un receso, muy necesario para la modelo, y nada mal para los dibujantes (te sirves café, y husmeas un poco en los dibujos de los compañeros).
La segunda hora buscamos tener poses más largas, a veces unas 4 poses de 15 minutos, o algunas veces optamos por tener un par de poses de 25 minutos. En estos casos buscamos que la pose sea muy elaborada como un escorzo con alguna torsión, o tal vez el uso de algún accesorio o mueble, como un sillón. El propósito de las poses largas es hacer un dibujo más detallado, ejercitar luces y sombras, trabajar más a detalle rostro. Si solo se pretende hacer dibujos rápidos, no tan detallados, se puede buscar cambiar de lugar para tener otra perspectiva durante una misma pose.
Al final de la sesión, siempre aprovechamos para compartir nuestro trabajo, conocer los estilos de los compañeros, su técnica, que herramientas y papeles utilizan. La idea no es como tal calificar a nadie, sino solo compartir y disfrutar los resultados de la sesión.
Por aquí dejo el resultado de la sesión del 24 de septiembre de 2022, en la Fábrica Buenamano.









